Lectura # 5
Construcción empirista. La
Construyamos firmemente nuestra experiencia.
Emille Durkheim, en su propósito por connotar científico el estudio de las ciencias sociales, fundado en la corriente de pensamiento positivista, estudia los acontecimientos sociales, los cuales es el objeto de estas ciencias, descalificando las prenociones como obstáculo epistemológico, mismas que son las que impiden darle ese rigor científico.
Reglas relativas a la observación de los hechos sociales.
La primera regla y la más fundamentada es el considerar a los hechos sociales como cosas. Si partimos de esa idea, seriamos entonces como genero humano ¿seriamos “cosas”? ¿ y nuestro comportamiento como cosas a quien se lo deberíamos? Es una aberración el hecho de pensar en que los fenómenos sociales se deben considerar cosas, el hombre como tal, tiende a la sobrevivencia y no puede dejar de lado dichos hechos sociales, por lo que su comportamiento se debe a tal.
En lugar de una ciencia de realidades, no realizamos más que un análisis ideológico, sin duda este no incluye necesariamente toda observación. Dicho de otra manera, se quiere decir que entonces nonos percatamos de los detalles que acontecen y que solamente nos sujetamos a nuestros pensamientos e ideologías. Claro está que este método no puede producir resultados objetivos. Estas nociones, conceptos o como se les llame, no son sustitutos legítimos de las cosas.
Para que una idea suscite bien los movimientos que reclama la naturaleza de una cosa, no es necesario que se exprese fielmente tal naturaleza. Una ciencia de la naturaleza, no sólo sería incompleta, sino que faltaría materia de que alimentarse.
Cuando apenas se encuentra en pleno descubrimiento o en su totalidad, desaparece convirtiéndose en arte. De esta manera, la reflexión se siente incitada a desviarse de lo que constituye el mismo objeto de la ciencia, conociendo el presente y pasado y así lanzarse de un solo salto hacia el porvenir.
Los hombres no han esperado la ciencia social para afianzar sus ideas respecto al derecho, de la moral, de la familia, del Estado y de la misma sociedad, pues se necesitan para vivir. La sociología encierra todos aquellos fenómenos sociales como la familia, la sociedad, el Estado, etc.
Cuando se parte de la idea de que la evolución del género humano es continua y consiste en una realización siempre más completa de la naturaleza humana, el problema que puede preocupar es el de encontrar el orden de esta evolución. Partiendo de la idea de que como humanos tendemos a crecer, a enriquecer y compartir nuestros conocimientos, nuestro afecto y amar todo lo que nos rodea., siendo cierta esta realidad, la ciencia va de la mano con el hombre, a su vez que se establece una estrecha relación, sin dejar a un lado la concepción del espíritu y no de una cosa.
Como no se concibe que la evolución humana pueda ser otra cosa que el desarrollo de alguna idea humana, parece completamente natural definirla por la idea de que de ella tiene los hombres.
Spencer rechaza tal concepción, pero es para remplazarla por otra que ha formado de la misma manera. Este autor hace a las sociedades y no a la Humanidad, el objeto de la ciencia, propone que una sociedad sólo existe cuando a la yuxtaposición se une a la cooperación, y que sólo por esta la unión de individuos deviene de una sociedad propiamente dicha. Existe una cooperación espontánea y consciente, con fines de interés meramente reconocidos.
En la actualidad, nuestros conocimientos, no alcanzan aún para comprender la definición de Estado, soberanía, libertad, política, democracia, socialismo, comunismo, etc. , esto significa que el método exigiría, no usar estos conceptos mientras no estuviesen científicamente constituidos. Igual sucede con la economía política, Según Stuart Mill, tiene por objeto los hechos sociales que se producen principal o exclusivamente en la adquisición de las riquezas. Comprendido de esta manera, la materia de la economía política está integrada sino por simples posibilidades. La más fundamental de las teorías económicas, la del valor, está construida, sin contradicción. Hablando un poco de la ley de la oferta y la demanda, ley que no ha sido establecida jamás inductivamente, como expresión de la realidad económica. No se ha echado mano de ninguna experiencia, comparación metódica para establecer qué, en realidad, proceden a su tenor las relaciones económicas.
Sin embargo, los fenómenos sociales son cosas y deben tratarse como tales. Lo que se ha dicho sobre los caracteres distintivos del hecho social, basta para afirmarnos sobre la naturaleza de esta objetividad, y demostrarnos que no es ilusoria.
Hay que esperar pues, en que el día en que este principio del método sociológico sea unánimemente reconocido y practicado, así la sociología progresará con rapidez invisible y podrá vincularse con la psicología.

1 comentario:
Paty:
La sociología y la psicología son los pilares teóricos fundamentales de nuestra tarea como profesores para construir a partir de nuestra experiencia. Felicidades.
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